Doomscrolling: qué es y cómo frenar la ansiedad

Entraste al móvil para mirar una noticia. Media hora después, sabes más… y te sientes peor. Si te cuesta parar aunque lo que lees te angustie, quizá reconozcas el doomscrolling: seguir consumiendo noticias negativas, una tras otra.

No es un tema pasajero. En abril de 2026, Mayo Clinic volvió a abordar este hábito y su relación con el bienestar. Aquí encontrarás señales para reconocerlo, cuatro cambios prácticos y cómo se puede trabajar en terapia.

¿Qué es el doomscrolling y por qué cuesta parar?

El término describe la búsqueda repetida de información inquietante en internet. A veces empieza como un intento de entender lo que ocurre y sentirse preparado. Sin embargo, consultar más contenido no siempre resuelve la incertidumbre: puede alimentar otra búsqueda y aumentar el malestar.

Imagina esta secuencia: aparece un titular, piensas "necesito saber más", abres los comentarios y encuentras otra preocupación. Este ejemplo ilustra un bucle posible. La pregunta útil es: "¿Estoy encontrando una respuesta o simplemente sigo buscando?".

Señales de que las noticias están ocupando demasiado espacio

Observa si terminas más inquieto, aplazas la hora de dormir o dejas de compartir tiempo con otras personas. Son algunas consecuencias que señala Mayo Clinic. Más que contar minutos aislados, fíjate en qué está desplazando ese hábito en tu vida.

Para explorarlo, compara dos momentos: cómo estabas antes de abrir la aplicación y cómo estás al cerrarla. Hazlo con curiosidad, sin convertir la observación en un examen. Detectar un patrón te da información para decidir qué cambiar.

Cómo reducir el doomscrolling: cuatro cambios posibles

1. Decide cuándo vas a informarte

Elige momentos concretos y un límite que puedas sostener. Mayo Clinic propone acotar el tiempo de consulta. Como prueba personal, puedes empezar por una franja breve y revisar después si te resulta útil. Evita imponerte un plan tan rígido que abandones al primer desliz.

2. Pon distancia entre el impulso y el móvil

Silencia los avisos de noticias que no necesitas y deja el teléfono fuera de tu alcance al descansar o comer. Son medidas que recoge Harvard Health para reducir este hábito. Puedes conservar las llamadas importantes y las alertas de emergencia.

3. Entra con una pregunta concreta

Antes de abrir una aplicación, escribe qué quieres saber. Por ejemplo: "¿Ha cambiado el horario de transporte?". Busca la respuesta en una fuente fiable y comprueba si ya tienes lo necesario. Pasar a los comentarios de otra noticia quizá no te ayude con esa pregunta inicial.

4. Prepara lo que harás después

"Voy a mirar menos el móvil" deja un hueco difícil de llenar. Prueba un plan concreto: "Después de informarme, prepararé la cena y escucharé música". Elige algo sencillo y disponible. Si vuelves a deslizar sin darte cuenta, retoma el plan sin castigarte.

Una pausa breve antes de seguir deslizando

Te proponemos este ejercicio de observación. Cuando aparezca el impulso de abrir otra noticia, deja el teléfono sobre la mesa y completa estas frases:

  • Ahora mismo siento… preocupación, enfado, aburrimiento o lo que aparezca.
  • Estoy buscando… información concreta, tranquilidad o distraerme.
  • Mi siguiente paso será… una acción pequeña que elijas conscientemente.

Después decide si necesitas seguir consultando. La pausa sirve para recuperar capacidad de elección; no exige que la ansiedad desaparezca ni que siempre tomes la misma decisión.

¿Cómo se trabaja el doomscrolling en terapia?

Primero se explora qué función cumple: buscar seguridad, evitar una emoción o llenar momentos difíciles. También se revisan el sueño, el contexto personal y el impacto cotidiano. El término por sí solo no determina un diagnóstico ni un tratamiento.

Según la valoración, se pueden trabajar pensamientos que mantienen la preocupación, respuestas al malestar y cambios de hábitos. La terapia cognitivo-conductual ayuda a revisar cómo pensamos y actuamos, y es una opción para tratar problemas de ansiedad. Su aplicación se adapta a cada persona.

Por ejemplo, en consulta podemos explorar la idea "si no lo reviso, me perderé algo importante" y acordar una práctica gradual entre sesiones. También valoramos qué apoyos necesitas fuera de la pantalla. Puedes conocer nuestro enfoque en terapia para la ansiedad.

¿Cuándo pedir ayuda?

Si el malestar se mantiene, altera tu descanso o dificulta tus actividades, merece la pena consultar. No necesitas esperar a perder el control por completo. En Elypsia podemos valorar contigo lo que ocurre y si la terapia online encaja con tus necesidades.

Antes de irte, quédate con esta pregunta: "¿Qué necesito ahora que otra noticia probablemente no me dará?". Si te cuesta encontrar la respuesta, contacta con Elypsia Psicología. Podemos empezar a trabajar desde ahí.